Manel Comas ya no es el primer entrenador del Caja San Fernando.

Las últimas declaraciones, añadido con una racha de malos resultados, ha provocado su cese.

No me gusta que nadie pierda su puesto de trabajo, y menos en el estado moral que estaba Manel tras la pérdida de su madre la pasada semana.
Pero debería haber sido él el que presentara su dimisión.

Personalmente he mantenido diferentes opiniones respecto a Manel.

Me gustó que viniera, después varios experimentos con entrenadores jóvenes. Quería experiencia en el banquillo.
Pero esta temporada no me ha gustado muchas de las decisiones que ha tomado, y como ha manejado a la plantilla en diferentes situaciones.

No hay que quitarle el mérito de haber conseguido los objetivos que se había marcado, salvar al equipo la temporada pasada, y este año entrar en la Copa del Rey.
Pero le fallan las formas y el estilo muchas veces.